Bitácora del confinamiento. Día 20

20 días…

20 días en los que en este aislamiento lo que he hecho ha sido abrir más allá las percepciones de la realidad en la que vivo.

Y mientras yo hago eso, observo como a mi alrededor, otros pierden su tiempo atacando la gestión de su país, culpándolo de un virus, que creo, no se construyó, desarrollo o nació aquí. Digo yo, que todos esos estúpidos seres lo habrían hecho muchísimo mejor si en sus manos estuviera la gestión de un pais entero… seguro que si, como se creen superiores y que lo saben todo… Me fijo detalles en los que conozco, e intento, en este aislamiento que me abre las percepciones más allá de lo cotidiano ver que es lo que les hace con capacidad tan critica y veo que la mayoria son personajes que no han salido mas allá de 1000km a la redonda. Que llevan trabajando en el mismo lugar toda su vida, que apenas han crecido intelectualmente en los últimos 20 años de sus vidas y que se han acomodado en un simple sueldo, un simple matrimonio, una simple casa y una simple vida… si… supongo que esa existencia aporta una sabiduría como para poder criticar la gestión de una pandemia nunca vivida en el ultimo siglo, claro que si… y perder el respeto por las mas de 11.000 personas MUERTAS YA y poner por delante opiniones personales y estupidas. Respeto… respetar… pensar…

Sigo observando a mi alrededor, y también veo a otros, que, supongo también creyéndose superiores a los demás, no hacen caso de las prevenciones; salen a la calle, mienten, engañan, utilizan esas mentes de niño de 11 años (aunque los que tienen esa edad de verdad estan demostrando ser mas maduros) para saltarse las normas y siguen MATANDO a personas inocentes bajo una arrogancia y estúpida incoherencia digna más de “mono” que de humano.

Sigo observando.. no, mejor escuchando o sintiendo, y de nuevo a mi alrededor, concretamente en el piso de arriba de mi vivienda, el matrimonio con un hijo de 22 o 23 años, no dejan de “dar por saco” con arrastrones de sillas, golpeando las puertas de los armarios, haciendo ruidos infernales todo el santo día, como si vivieran solos en la finca, y a las 11 de la noche, no sé qué es lo que hace alguno de ellos pero las vibraciones, los golpes y a saber que clase de “estúpido deporte de interior” hacen que parezca que las paredes se vayan a caer… Pero he de ser socialmente solidario y permitir que hagan todo eso, son tiempos difíciles y para ellos debe de ser MUY DURO estar en casa con la TV, con el DVD, la playstation, Internet, una nevera llena, un sueldo para llenarla y la compañía de una familia y necesitan saltar como monos para eliminar el stress. Aunque, pensándolo mejor, no debe de ser suficiente, porque hoy, Sábado, parece ser que todas esas comodidades no les es bastante y han llegado familiares a la casa y ahora hay jolgorio y fiesta, gritos y carcajadas. Seguro que los familiares de las más de 11.000 personas que han fallecido solas y desamparadas por gentuza como ésta que se pasa las normas por el forro también se estarán partiendo de la risa por no solo haber perdido su dinero o su trabajo, sino también a un ser querido. Pero claro… es que a esta gentuza lo de “pero si yo estoy sano coño!! yo no voy a contagiar, y si lo hago será a alguien de la familia y lo asumimos!! venga, llename el vaso de ginebra!”

Hace ya varios años que decidí ponerme el mundo por montera (me refiero a la critica social hacia mi) pero hoy ya he llegado a un nuevo limite, y tengo que cruzarlo porque es mi manera de ser.

De verdad, te juro, que creía que esto iba a servir para que la población cambiara, para que lo que yo ya he vivido en otros tiempos y de otras maneras por haber viajado y vivido en países conflictivos y que gracias a esas experiencias mi vida cambió tanto y me prepararon para tanto, hiciera lo mismo con ellos. Creía que no tendrían que vivir un terremoto como yo viví hace 2 años en Indonesia, donde muchos de mis amigos desaparecieron sepultados en casas de madera, mal hechas, sin cimientos y murieron o aplastados, o con una muerte lenta y agonizante por inhalación de polvo durante horas, hasta después de estar rabiando con un esfuerzo fatuo por llevar aire limpio a sus pulmones murieron de la más misera de las maneras.

Creía que no tendrían que vivir el Corralito economico que yo viví en el 92 en Brasil, cuando el gobierno cerro bancos y cuentas, y vi como dos de mis mejores amigos se suicidaban por haber pasado un lunes de ser personas normales a un martes haberse quedado sin nada, y tras 5 días deambulando como zombies una enajenacion a uno lo llevo a un ático para tirarse desde lo alto y a otro estrellar su coche contra un muro deliberadamente tras intentar vender el mismo para poder sacar dinero para dar de comer a su hija de 2 años y a su mujer y no poder hacerlo.

Creía que no tendrían que vivir las experiencias que yo viví cuando recuperaba cadáveres o moribundos en catástrofes naturales como el huracán Mich en honduras, que sepultó a un poblado entero bajo el barro y nadie escapo con vida de aquella desgracia.

O los momentos en los que me he visto comprometido cuando hacia reportajes de conflictos como en la guerra civil encubierta en Nepal, donde veía como personas normales y corrientes, solo por expresar una idea religiosa, al día siguiente desaparecía y nunca más se sabía de ella.

Hubo un momento, en uno de los viajes a la India, en los que entendí una canción que llevaba meses escuchando pero que no había entendido su significado: el “Thank you” the Alanis Morissette (abajo la tienes con la traducción).

Supongo que todo eso a mi, si me ha servido; y a diferencia de otros que tienen mi misma edad han nacido en mi mismo país y han tenido la oportunidad de crecer, no lo han hecho por comodidad; a mi todo eso si me ha valido de algo, y ahora, en estos momentos tan tremendamente JODIDOS para mi, porque a diferencia de muchos de los que estaréis leyendo esto, yo no estoy acostumbrado a estar en un mismo lugar mucho tiempo, o tengo a parte de mi familia en otros países que están bastante peor que donde yo estoy por la cultura, la economía o situación geográfica; a pesar de todo eso, sigo aguantando; callo, mantengo la calma, y ayudo en todo lo que puedo, sin preguntarme “por qué” porque eso no ayuda, simplemente ayudo, y cuando esto pase, ya me haré las preguntas, criticaré o tomaré las medidas necesarias si alguien ha hecho algo mal.

Llevo 3 días en los que ya ni escribo en redes sociales, porque cada vez que las abro me dan más ASCO, por la cantidad de estupideces que tengo que leer y ver. Creía que podrían servir para algo (las redes), pero ahora, después de ésta prueba para cambiar, veo que todo sigue igual.

La gente sale a los balcones a aplaudir, y cuando vuelven de nuevo a sus salones, se comportan como si esos aplausos arreglaran el mundo. Luego, al día siguiente, se ponen la chaqueta y salen a la calle, cogen el coche y se van de compras para pagar un pan, dos cervezas y una tableta de chocolate, y todo ello en 2 horas y media de paseíto. Eso si, a las 20:00 al balcón a aplaudir, y después a las redes sociales a criticar gestiones, a mover noticias (da igual si contrastadas o no, lo importante es meter mierda) y sobre todo y por encima de todo, a dar clases de gestión de emergencias, política social y liderazgo… cuanta sabiduría hay en cada una de esas casas…

Sabes? Hace casi 2 años, cuando decidí dejarlo todo y cambiar mi vida, hubo unos meses en los que me sentí muy mal, como culpable por haber dejado de hacer las cosas que hacia anteriormente. Pero tras meditarlo largamente, probablemente haya hecho suficiente e incluso demasiado como para sentirme mal por decidir darme el tiempo que me quede para mi y para los míos. Miro a mi alrededor y me digo, “pues si yo me siento mal, como deberían de sentirse estos descerebrad@s”?

En estas ultimas semanas he intentado hacer entender a algunos amigos que no estaban haciendo las cosas bien, que un comportamiento incorrecto ahora no solo es malo para la persona, sino que puede traer consecuencias muy graves para otros. Lo he intentado, y si bien hizo efecto unos dias, después… de vuelta a empezar.

Antes de empezar a escribir este post, habia pensado; pondré fotos de mis experiencias para que se entienda mejor… pero sabes que pasó, que me puse a llorar, no había llorado ni un solo día desde que empezó todo esto y créeme, tengo motivos más que suficientes para llorar; haber perdido proyectos, viajes, dinero e incluso amigos; y lo único que me ha hecho llorar, ha sido el darme cuenta que no va a cambiar nada, que no vais a cambiar, que vais a seguir cometiendo los mismos errores un par de meses después de que todo esto se solucione y vislumbréis tan solo un poquito de “libre albedrío”

Así que… nada de fotos, ni nada de nada, voy a vomitar lo que pienso como terapia personal y se acabó.

No tenéis solución… y seria estúpido que siguiera quemándome de ver lo que veo, y seria más estúpido todavía si me entristeciera como he estado haciendo por ver lo que están haciendo. Yo se sobrevivir, pero os digo una cosa, todos estos que están haciendo todo eso… no vais a durar ni un mes como consigáis el caos que estáis buscando; y si en lugar de aprender la lección, lo que hacéis es aprovechar para arrojar vuestras frustraciones personales o vuestra ira a lugares que no tenéis ni idea de cuales son… allá vosotros. Cuando os queráis dar cuenta, ya será demasiado tarde y es cuando desesperareis, llorareis, gritareis y ya no habrá nadie que os haga caso.

Haced lo que os salga de las narices, ya sois mayorcitos, y esta vez, lo habéis vivido en vuestras propias carnes, y aun así, seguís pretendiendo mantener lo que teníais, sin modificar nada en vuestras vidas.

Sois estúpidos, muy estúpidos. Así que yo me bajo de ese tren, no me gusta el destino que lleva.

Allá vosotr@s, no tengo ninguna esperanza hacia ninguno de ellos.

Hasta hace unos días me decía a mi mismo; “Julio, es que tu has pasado por muchas cosas” intentando justificar la sinrazón de los comportamientos. Ahora me doy cuenta que no es eso, es que simplemente sois tan estúpidos que hasta ahora mismo creéis que “esto no va con vosotros”

Lo dicho, me bajo de este tren. Apañaos como podáis que yo ya no voy a decir más.

YA SOIS MAYORCITOS. Que triste que esto no vaya a servir para hacer un mundo mejor… sino TODO LO CONTRARIO.

Un comentario en “Bitácora del confinamiento. Día 20

  1. Mientras solo seamos capaces de mirarnos solo nuestro propio ombligo viviremos ciegos a todo lo que acontece fuera de él pero si la fatalidad en algun momento tambien nos toca y ya no podemos ignorarla entonces y solo entonces sabremos lo frágiles que somos y el mal sentido que estamos dando a nuestras vidas y en algunos quizá abra la conciencia y en otros el más feroz de los egoísmos
    Nos educan para conseguir los medios para poder satisfacer el más mínimo de nuestros caprichosos y vanos deseos sin mirar ni entender que al ser interdependientes en ello hay un coste muy dañino para otros y para nuestro hábitat y cuando esto llega siempre la culpa es de otro
    Guardar nuestra paz interior para cuidarnos y quiza poder cuidar a otros es algo necesario pero en estos momentos

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