Las lineas del tiempo

© Erwan Grey

El tiempo, ese concepto tan ambiguo como necesario para la vida…

En esta foto no hace falta comprender lo que significa el tiempo. Los rasgos faciales de esta mujer de Nepal son rasgos acuchillados por las lineas del tiempo, arrugas que nos muestran un sinfín de etapas, vivencias, momentos. Unas lineas que como hilos conductores nos llevan a toda una vida de experiencias. El tiempo… ese capitán incansable que surca los océanos de las vidas, de todas…

Conforme he ido madurando y viviendo me he ido dando cuenta que el concepto temporal de occidente está muy equivocado. No tiene nada que ver con la realidad. Nos vendemos a los relojes, teléfonos móviles u ordenadores; todos ellos compiladores del tiempo que dejan a un lado la verdadera llave de la medición; la experiencia. Y la experiencia es la verdadera medidora del tiempo; y en base a ella, a lo que experimentamos y como lo experimentamos, valoramos el tiempo, alargándolo o encogiendolo dependiendo de la acción. Es decir, el presente es el que marca nuestro sentido del tiempo; como lo vives es lo que hará que se alargue o se encoja sin una medida de segundos, minutos u horas… el tiempo no es eso…

Como algunas tradiciones de la India, soy de los que piensa que el tiempo se delimita al “presente” al “ahora” de la actividad consciente. En un mundo occidental donde el “Mindfulness” está de moda, pero que creo que no todos terminan de entender, al reconocer esta fotografía quizá te impregne un poco de ese “tiempo”.

El Budismo, Hinduismo y Jainismo explicaban que el universo se debe de entender como un organismo que crece con la evolución espiritual de todo aquel que respira y siente, y que la esencia del tiempo habita en la actividad mental y física.

Vatsyayana, un filosofo Nyaya del siglo IV explicaba que si se trata de explicar el tiempo respecto al espacio (como hacen los físicos y la ciencia)se precipita a la posibilidad de que el tiempo se quede sin presente. Poniendo como ejemplo la manzana que cae del árbol, mientras esta esta cayendo hacia el suelo, el espacio que deja por encima es el espacio recorrido (pasado) y lo que tiene por debajo seria el espacio que le queda por recorrer (futuro. Teniendo en cuenta esto, si lo pensamos, nos damos cuenta de que falta un lugar, un punto de ese recorrido que nos permita reconocer el concepto de presente y que seria la referencia para poder hablar del termino “recorrer” y en ese preciso instante se crearía el “presente”. Con esta disertación el filosofo dice que el tiempo no se manifiesta en relación con el espacio, sino que lo hace respecto a la acción. La idea de un tiempo ya pasado (el lapso de la manzana cayendo) la gesta la acción de CAER (presente) e incluso se podría decir lo mismo de la acción de “seguir cayendo” (futuro). Si lo pensamos, tanto el pasado como el futuro sería inactivo, mientras que en el presente (acción) es donde se encontraría el verdadero valor.

De esta manera el presente seria la comunión del tiempo y la acción.

Si entendemos esto, entonces el concepto relativo del pasado y el futuro perderían consistencia como lo tiene lo grande respecto a lo pequeño o lo largo a lo corto, y seria mas comparable por ejemplo con la relación del olor al sabor. Es el pasado el opuesto del futuro y viceversa? el pensamiento indio antiguo decía que no, porque entonces dependerían totalmente el uno del otro (pasado y futuro) y no podría existir uno si no existiera el otro. Vatsyayana decía que no se puede explicar el futuro basándose unicamente en el presente ni tampoco se puede saber el pasado basándose en el futuro, haciendo inexorablemente imprescindible la existencia de un presente para que tengan sentido los otros dos conceptos.

El presente puede ser reconocido por la presencia de las cosas y las acciones que creamos sobre ellas, como por ejemplo ver la manzana (sustancia) que es roja y tiene una textura fina (cualidad) y que puede rodar por el suelo (movimiento). Es decir, sin el presente, no podría crearse nada, ni siquiera el tener esas sensaciones ni poder pensarlas o experimentarlas. Si nos faltara algo de esto, no podríamos tener sentido de la percepción y por lo tanto experimentar, conocer y por lo tanto ser. Ademas el presente se manifiesta cuando realizamos cualquier actividad que no sea simplemente perceptiva sino que es también acción; acto, y dicha acción nos dice que existe ese presente que crea todo lo demás. De esta manera se demuestra la existencia y continuidad del tiempo como fundamento de la percepción o como expresión de una unidad de actos en la que se encuentran implicados tanto el pasado como el futuro.

Ahora, miro la imagen de esta mujer, y me doy cuenta de la cantidad incontable de PRESENTES que ha tenido a lo largo de su vida… presente, una palabra que tambien quiere decir REGALO…

Probablemente su vida no ha sido facil, pero probablemente si le preguntaramos sobre ella, tendria incontables historias, hitos, hechos o anecdotas que recuerda perfectamente… mientras tanto, nosotros vivimos la vida tan deprisa, tan apabullantemente deprisa que a veces ni siquiera tenemos tiempo para recordar… quizá porque no tenemos un presente que experimentar, que no ponemos detalle en crear y saborear y en el que fijarnos y regodearnos para poder crear esa temporalidad de los antiguos filosofos indios.

…Lo comprendes?

Un comentario en “Las lineas del tiempo

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