El bombón de mango

© Erwan Grey All Rights Reserved

7 danzarinas realizando un baile para el dios Garuda-Vishnu

Imaginate esto…

Imaginate esta analogía; eres una persona que te gustan los bombones y un día encuentras un bombón muy especial.

Tiene un envoltorio precioso y en su papel pone: BUDISMO.

Lo abres, y es de forma redondeada perfecta, te lo metes en la boca y detectas al instante que tiene un sabor a fruta, a mango del Tibet, con aroma de incienso y azafrán, que te transporta a los mantras y rituales de mascaras del lejano Tibet.. pero de repente mientras lo sigues saboreando dandole vueltas en tu boca y sin masticar para que tenga mas duración, te das cuenta que el sabor esta cambiando, quizá porque debajo hay otra capa de sabor y esta vez es también a mango, pero con contrastes del mango de Japón; con toques de madera, y te transporta a un lugar de quietud, de sentarse frente a una pared y meditar en silencio, la no acción. Pero sorpresa! de repente la capa se disuelve y aparece otro matiz! esta vez te sabe a mango de la China, con contrastes de incienso fuerte y te transporta a las grandes pagodas, los ofrecimientos de palos de incienso. Te recreas un poco y… ohhh otro matiz y otro sabor! que aunque tambien a Mango te muestra un sabor como a textura de arroz y almidón, y de repente te transporta a Vietnam, Tailandia o Myanmar, con pagodas de oro, cantos de monjes y cuencos de comida de los mendicantes Theravada… pero el éxtasis no queda ahí; de repente otro matiz de sabor; esta vez un sabor a mango un poco mas dulce, con toques de curry, y te transporta a Sri Lanka, y parece como si escucharas los cantos de los monjes en los caminos… Te das cuenta que el bombón ya se esta haciendo muy muy pequeño, pero… súbitamente cambia el sabor! y te das cuenta que ya no sabe tanto a mango, sino que sabe a otra fruta que es parecida.. Ahora ya no te sabe a mango, te sabe a un intenso sabor de Papaya, y esta vez es muy fuerte y diferenciado el sabor, ademas es simple y llanamente Papaya en estado puro, sin matices ni otros sabores paralelos, y entonces te das cuenta que el sabor te transporta a un bosque y en el a un hombre que está caminando pensativo… es EL BUDA.

Sigues saboreando y te encuentras con la sorpresa final, Al final del bombón hay como un hueso, una pepita, terminas de limpiar con tu lengua y boca esa pepita y la sacas de tu boca para observarla, y te sorprende algo; en la pepita hay unas palabras. Acercas la vista al huesecillo y puedes leer:

“Este bombón era de Papaya, pero le han puesto tantas capas de sabor encima que al final se convirtió en un bombón de mango, que si bien es una fruta, poco tiene que ver con la original con la que fue hecho este bombón, y la muestra de ello es este hueso; simple, sin nada mas, sin mantras, inciensos, rituales, cánticos, pagodas, azafrán, caminos o añadidos… un simple hueso, pero que contiene toda la esencia de la papaya”.

Te fijas un poco más y ves en letra mucho mas pequeña algo; que dice;

“Que no te engañen los sabores añadidos, la papaya es papaya, sin mas.”

Moraleja:

Cuando escuchamos la palabra Budismo, nos transporta al Budismo Tibetano, al Zen, al Budismo Chino, el Theravada o cualquiera de las escuelas, corrientes o tendencias que se han apropiado de los pensamientos de Siddhartha Gautama, el Buda histórico. Y cuando digo “Apropiado” lo digo con todo el sentido critico que conlleva; porque de los que contó Siddhartha a lo que se ha convertido el “Budismo” es simplemente como la analogía del cuento; un bombón de Papaya que acabo siendo de Mango”

Siddhartha, JAMAS hablo de construir templos, de vestir de ninguna manera, de escribir mantras o libros de texto, y mucho menos de realizar rituales (y menos todavía con carácter mágico)

Por poner un ejemplo el Tantra Tibetano, que no es otra cosa que la mezcla de la religión Chamanica Bon que existió mucho antes de que llegara el Budismo al Tibet (por cierto, el budismo mas tardío). Lo mismo ocurre con el Zen o con cualquier “Bombon de Mango” posterior a la muerte de Siddhartha; mucho sabor añadido, si, de fruta, pero que no es realmente la fruta original.

Con esto lo único que quiero decir, es que si realmente estás interesado en el “BUDISMO” deberías de empezar por investigar la raíz del mismo, y si lo haces (como yo llevo haciendo los últimos años) descubrirás que lo que te están “vendiendo” actualmente dista mucho MUCHÍSIMO del pensamiento raíz de Buda y que si me apuras, el tan modernisimo “Mindfulness” está mas cerca de la doctrina raíz de Buda que el catalogo de rituales, cantos, rezos, y “puestas en escena” de la mayoría de las tradiciones budistas. (no estoy afirmando, pero hago otra analogia apelando a la SIMPLICIDAD de la doctrina (si se le puede llamar asi, aunque yo prefiero llamarla pensamiento) de Buda.

No fue Buda el que se cortó la coleta, se despojó de sus vestiduras y se quedó con los trapos de un mendigo sin necesitar nada más?

Piensa en ello.

Texto y foto © Erwan Grey

(La fotografia no es un montaje, son 7 bailarinas realizando un baile de Garuda Vishnu)