Anoche soñé que mi perra me hablaba, y me sentí la peor persona del mundo.

Me gustaría contaros algo… Llevo unos días con cierta crisis moral sobre un tema bastante importante que poco a poco va copando mi mente y mis pensamientos; el tema de la ingestión incoherente de carne animal. Desde hace ya varios años, decidí rescindir mi ingesta de carnes y pescados o de cualquier animal de una manera drástica, y cuando digo drástica era porque ingería muchísima carne toda la semana. Mis entrenamientos en el gimnasio y mi gusto por tener un físico fuerte y musculado, me llevaban a comer casi todos los días pescado y carne roja, con una dieta hiperproteica que saciaba mis necesidades de proteína para mantener una masa muscular, más grande que la normal en una persona de mi sexo y mi edad. Con el tiempo (y la edad) fui concienciándome que no estaba bien, que para tener ese físico estaba siendo un auténtico asesino… huevos, carne, pescado… probablemente cientos y cientos de cadáveres que ingería al cabo del año. Esa visión me hizo dar un giro y reducir la ingesta en base a una causa moral y de ética personal.

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